En las afueras de la ciudad, junto a los talleres y a las estaciones de ferrocarril y, sobre todo, a lo largo de las principales carreteras
comenzaron a surgir los primeros barrios obreros de Zaragoza.
Los primeros trabajadores tenían salarios muy bajos y duras condiciones laborales. Entre sus principales preocupaciones estaba
el encontrar un lugar en el que vivir, pues el precio de la vivienda y el de los alquileres era muy alto para lo que ellos
podían pagar. Cuatro soluciones se les ofrecían para poder tener un techo bajo en que vivir:
1. El "subarriendo". Esto es, una familia de escasas rentas optaba por arrendar parte de su vivienda a otra familia también pobre.
Así, las dos familiar compartían piso, cocina, baño, etc. El resultado era el "hacinamiento" y la falta de "salubridad" y "calidad de vida".
2. Vivir en lugares muy alejados y mal comunicados y próximos a actividades molestas, como las industriales o las
estaciones de ferrocarril. Allí el suelo y las viviendas eran mucho más baratas, aunque eso se manfestaba en una baja
calidad de vida.
3. La autoconstrucción. Un sector de aquellos trabajadores, ante la falta de oferta de viviendas que pudiesen pagar, optaron por
buscar alguna parcela de suelo barata en las afueras y construir su propia casa. Si la familia era muy pobre, esta construcción
era de muy mala calidad y utilizaba materiales de desecho, dando lugar a barrios de chabolas.
4. Acogerse a alguna de las escasísimas ofertas de viviendas que las instituciones y el estado hacían. Las "ciudades jardin" fueron
uno de esos casos. Se trataba de un modelo que se desarrolló en toda Europa, que consistía en edificar una urbanización en las afueras,
en lugares con el suelo barato, de viviendas unifamiliares con un pequeño terreno dedicado a huerto o jardín, que los propietarios
o los inquilinos de la vivienda pudiesen explotar para obtener unas hortalizas o unos animales (gallinas, conejos, etc.) que ayudasen
a completar sus escasos sueldos.
Para entender la filosofía de las "ciudades jardín" es necesario tener en cuenta tres consideraciones:
a) Los habitantes de esas casas iban a ser obreros que habían llegado a la ciudad, procedentes del campo (éxodo rural), hacia poco
tiempo por ello aún tenían los hábtos de vida de las casas rurales unifamiliares y de los trabajos agrícolas.
b) Los grupos sociales a los que iba dirigido el proyecto de "ciudad jardín" eran trabajadores de escasos recursos y que, además,
manifestaban un claro malestar por las dificultades que encontraban para encontrar una vivienda en la que alojarse
ellos y sus familias.
c) Tras la idea de "ciudad jardín" se encuentra el planteamiento de una "vuelta al contacto con la naturaleza", que se consideraba
importante para luchar contra los excesos de la "nueva vida urbana", contra los males que el hacinamiento, los humos, los
nuevos y duros ritmos de trabajo de la nueva vida industrial, la ruptura con el pasado rural, etc. estaban ocasionando. |