EL PUENTE DE PIEDRA DE ZARAGOZA


El Puente de Piedra de Zaragoza testigo del tiempo histórico

El Puente de Piedra de Zaragoza

En la Edad Antigua.Es lógico pensar que en la ciudad de Cesaraugusta, importante centro económico y político administrativo, así como estratégico, los romanos construyeron un puente de piedra similar a los muchos que atraviesan los ríos españoles en lugares menos poblados y menos ricos, pero de él sólo nos queda el dicho popular de que existió.

La Edad Media. Las primeras noticias documentadas en las que se habla de un puente sobre el Ebro se remontan al siglo IX, cuando en el año 827-28 es destruido por Abd-al-Rahman II y vuelto construir en el 839. Alfonso I "el Batallador" en 1118, durante la toma de Zaragoza, incendió el puente de madera que unía las dos orillas.

A partir del siglo XIII son continuas las referencias documentales a la construcción de un puente de piedras, pero no será hasta 1400, en que una violenta crecida destruyó el puente de tablas existentes, cuando la ciudad decida acometer la construcción de un puente definitivo. Las obras se alargan hasta 1440 y se trajeron piedras del Castillo de Sancho abarca (Tauste), Muel, La Muela, El Castellar, Tudela... El puente poseía en la arcada central dos torres o edificios de clara función fiscal, ya que allí se recaudaban los impuestos a las mercancías que entraban en Zaragoza.

En la Edad Moderna, en 1643, otra crecida del Ebro provocó el desplome de las arcadas 5 y 6, tal como refleja el lienzo de Velázquez y Vicente del Mazo: "Vista de Zaragoza". Estos destrozos fueron reconstruidos en 1659.

Durante siglos sólo el Puente de Piedra, obra medieval de costosa y dilatada ejecución, sirvió de paso entre la margen derecha e izquierda de la ciudad y de comunicación entre el centro y el noreste de España.

En la Edad Contemporánea, en 1813, las tropas napoleónicas destruyeron la última arcada, junto al Arrabal, al abandonar la ciudad. Un siglo después, en 1906, el Ayuntamiento de Zaragoza decidió ampliar la anchura del puente para adaptarla a las nuevas necesidades, pasando de 9,50 m a 12 m . En su última restauración se le instalaron los cuatro nuevos leones de bronce (dos en cada acceso), obra del escultor Francisco Rallo.

La longitud actual es de 225 m y aumenta a 245 si añadimos la arcada que hay bajo el paseo Echegaray y caballero. Las arcadas son de perfil bajo debido a la gran apertura que poseen, además ninguna de ellas tiene el mismo diámetro de los por lo que el puente da sensación de desigualdad.


Velázquez, "Vista de Zaragoza"
Los pilares de sustentación presentan, en el lado que se enfrenta a la corriente del río, tajamares de planta triangular y cubierta a dos aguas para romper las aguas y que ejerzan menos presión sobre dicho pilar; aguas abajo excepto los pilares 4 y 6, tienen una especie de tambores de plantas semioctogonal.
     
   
«Proyecto y actividad realizado en colaboración con el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón»